Políticamente la historia de la Segunda República Española tiene varios periodos, uno de ellos es El Gobierno Provisional o Constituyente de 1931.

EL GOBIERNO PROVISIONAL O PERIODO CONSTITUYENTE

Este periodo Constituyente duró desde el 14 de abril de 1931 al 16 de diciembre de 1931, un total de 8 meses.

El Gobierno Provisional formado después de la proclamación el 14 de abril de 1931, convocó Elecciones Generales solo dos meses después el 28 de junio de 1931. La segunda vuelta se realizó en diversas elecciones parciales, entre el 19 de julio y el 8 de noviembre, un total de 5 meses para una segunda vuelta. Una irregularidad que nadie parece recordar.

El Parlamento constaba de 470 escaños (350 en la actualidad). El partido más votado con casi 25% fue el PSOE, con 115 escaños.

Veamos más datos de La Segunda República Española. El Gobierno Provisional o Periodo Constituyente de 1931.

2 Presidentes para la Segunda República Española

Tuvo dos gobiernos uno de NICETO ALCALÁ ZAMORA, ferviente católico, que dimitió por la cuestión religiosa el 14 de octubre de 1931. Y un segundo Gobierno de presidido por MANUEL AZAÑA desde esta fecha hasta el 16 de diciembre de 1931.

NietoAlcalá Zamora. Fotografía de 1931
NietoAlcalá Zamora. Fotografía de 1931

En este periodo de Gobierno Provisional no había distinción entre los cargos de Presidente de Gobierno y de la República.

EL 9 DE DICIEMBRE DE 1931 FUE APROBADA LA CONSTITUCIÓN DE 1931, POR LAS CORTES, no hubo posteriormente un REFERÉNDUM donde los ciudadanos podrían haberla ratificado. Tampoco se disolvieron las Cortes ni se celebraron nuevas elecciones, esta no merma la legitimidad de la II República para sus defensores y sus detractores no lo tienen en cuenta.

Antes de seguir voy a recordar los acontecimientos producidos A MENOS DE UN MES DE HABERSE PROCLAMADO LA REPÚBLICA conocido como:

LA QUEMA DE CONVENTOS DE 1931

Entre el 10 y el 13 de mayo de 1936, una ola de VIOLENCIA PROVOCADA POR ANARQUISTAS y elementos de la izquierda republicana, sobre todo de los primeros, sacudió España.

Este terror anticlerical se desató primero en MADRID se extendió al levante español: Valencia, Alicante y Murcia y finalmente a numerosas ciudades Andaluzas.

Se quemaron total o parcialmente unos cien edificios religiosos: iglesias, conventos, colegios, etc. Hubo varios muertos y heridos y numerosas profanaciones de cementerios religiosos.

Era una secuencia lógica para el pensamiento situado más a la izquierda. Caída la monarquía, le tocaba el turno a la Iglesia. Luego ya llegarían a otras instituciones.

Cristo de Mena. Talla Original quemada en 1931.

Esta REVOLUCIÓN fue detenida, aunque tarde, por el Gobierno, pero también se dieron otras medidas como la supresión de órdenes religiosas y la obligatoriedad de actos religiosos en cárceles y cuarteles.

En un próximo apartado citaremos un acontecimiento presenciado por el abuelo Alfredo Lahuerta en su pueblo: VERA DEL MONCAYO, aunque no está relacionado con estos sucesos, sí lo está con el anticlericalismo de los inicios de la II República.

LA PERDIDA DEL PATRIMONIO ARTISTICO DURANTE LA SEGUNDA REPUBLICA ESPAÑOLA

La pérdida de objetos del patrimonio artístico español fue muy importante durante La Segunda República Española. El Gobierno Provisional o Periodo Constituyente de 1931.

Citaremos uno solo EL CRISTO DE LA BUENA MUERTE O CRISTO DE MENA escultura de 1660 de Pedro de Mena en Málaga. Se perdieron otras tallas de este artista, pero ésta es la más conocida.

En 1941 se realizó una copia y esta es la que saca en procesión la LEGIÓN EL JUEVES SANTO. La vinculación de este Cristo con la legión data de 1928, solo hacia ocho años que se había creado este cuerpo militar.

El Cristo de la buena Muerte o Cristo de Mena. Copia del original de Pedro Mena.
Fotografía de 20minutos

La violencia en Málaga ya tuvo un precedente el mismo día 14 de abril de 1936, el mismo día que se proclamó la República, y la actitud del Gobernador Militar que ordenó la retirada de la Guardia Civil, terminó por dar suelta a la turba.

La historia del abuelo Bernabé, su hermano Alejandro y el Perro “Pe”

Voy a contar un recuerdo del abuelo Bernabé, aunque no tenga nada que ver con lo narrado en este apartado por dos razones principalmente. La primera razón es que la violencia no llego a la parte norte de España y mucho menos al medio rural donde la vida siguió tranquilamente, y la segunda razón por la que lo cuento en este artículo es porque coincide en el tiempo, el abuelo mencionaba que tenía nueve años.

Un día diferente, para vender en otros pueblos.

Su hermano mayor Alejandro le animo un día a que le acompañase a vender con el carro a otros pueblos cercanos, aquello era un acontecimiento pues se saltaba la escuela y además “viajaba” a otros sitios.

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De derecha a izquierda: El abuelo Bernabé, Yo y el hermano del abuelo – Alejandro Portero

Tenía la familia del padre del abuelo Bernabé un perro al que llamaron “Pe” que aquel día quería unirse también al viaje cosa que Alejandro no deseaba pues le hacía estar pendiente del animal y el camino era largo.

Todos querían a aquel animal, sobre todo el padre de familia Pedro que era cazador y tanto él como el abuelo Bernabé contaban maravillas.

Así que el hermano del abuelo intentó que se quedase en casa, incluso tirándole piedras para que se volviese, pero no hubo manera.

Las tijeras y el perro “Pe”

Aquel acompañante indeseado acerbo la jornada de trabajo, y por si fuese poco al llegar al primer pueblo una mujer les pidió un trozo de tela. En ese momento se dieron cuenta de que la tijera para cortar se la habían dejado en casa, lo que hizo enfadar aún mas a Alejandro el hermano del abuelo Bernabé, menos mal que tenían otras tijeras en el carro pues era un artículo de venta.

Casi al final de la tarde alguien les dijo que al perro que llevaban le pasaba algo en la boca, Alejandro dijo muy disgustado que estaba harto del animal y que estaba muy pesado acercándose y molestando todo el día.

La fidelidad de los perros. Este podría haber sido el perro Pe

A pesar de todo el hermano del abuelo Bernabé llamó al perro y el animal se le acercó dejándole en la mano las tijeras que habían olvidado en el pueblo. “Pe” había estado intentando entregárselas durante todo el día y por eso los acompañó.

Alejandro lleno de orgullo por “Pe” y a la vez emocionado se pasó el viaje de vuelta acariciando y abrazando al perro que hizo el viaje de vuelta en el carro junto a los dos hermanos.

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